lunes, 29 de agosto de 2016

Cómo plantear una sesión de tarot

Hoy voy a hablar de un tema que creo es fundamental para despejar muchas ideas erróneas que hay alrededor del tarot. Se trata de definir cómo tenemos que plantearnos como consultantes una sesión de tarot.

Si lo que buscamos es que nos digan el futuro y nosotros vamos a tomar una actitud pasiva ante lo que nos digan, creo que no vale la pena ni que vayamos. El tarot es, ante todo, un elemento que tiene que servir para nuestro propio conocimiento y para arrojar luz sobre aquellas decisiones que en un determinado momento tengamos que tomar en nuestra vida.

Una situación recurrente en los tarotistas, y que yo he vivido tanto como consultante como consultado, es que una persona pregunte con frecuencia repetitiva sobre una misma cuestión. El error es pensar que, porque te digan que algo va a ir bien en un futuro, tú no tienes que mover ninguna energía en tu vida; podrás tener un placebo transitorio por la satisfacción de saber lo que te va a suceder, pero al final tú vas a tener que realizar los cambios igualmente, y si tardas en hacerlos te encontrarás en una situación de estancamiento. Es esa la razón por la cual yo prefiero centrar las cosas en el aquí y ahora, porque considero que puede resultar más útil para el consultante.

También, y para finalizar, creo que lo mejor es hacer preguntas a medio plazo, más allá de obcecarnos en una situación concreta (amores o ex amores suelen ser recurrentes) y pensando en nuestro desarrollo personal más que en coyunturas puntuales. Si seguimos estas pautas, podemos sacar un buen provecho de la sesión.

viernes, 26 de agosto de 2016

Orígenes del tarot

En esta entrada voy a hablar (brevemente) de los posibles orígenes del tarot tal y como lo conocemos hoy.

Se dice que el tarot tiene varios posibles orígenes. Se habla de que provendría de Egipto (del legendario libro de Thot), de una reunión de sabios en Fez (Marruecos) que se habría realizado en el año 200 D.C. , de los cátaros o incluso de China a través de mercaderes árabes.

Bien, lamento decir que, a ese respecto, no puedo negar ninguna de las teorías que se exponen aquí. Lo que sí puedo señalar es que las primeras barajas de cartas aparecen en Europa a principios del siglo XIV y que lo hacen en el Mediterráneo occidental. Ya entonces existen los actuales cuatro palos de la baraja y estas tienen un nombre de origen árabe: naipes (de ma´ib).

Los primeros juegos de tarot propiamente dichos aparecen durante el siglo XV: el tarochino de Bolonia y el tarot Visconti-Sforza y, con algunas variaciones, ya hay una idea de los arcanos mayores similar a la actual. Es importante reseñar que, en un primer momento, no hay una delimitación clara entre el uso de la baraja con fines adivinatorios y con fines puramente lúdicos, con lo que es presumible que los naipes del siglo XIV quizás ya se utilizaban con esa función.

Más allá de que los tarots primigenios ya introducen elementos de otras culturas (el tarochi de Bolonia figuras árabes), lo que parece indudable es que hay una amalgama de elementos que lo convierten en algo fascinante y digno de estudio, independientemente de la creencia o no en sus cualidades adivinatorias o predictivas.

Espero que os haya gustado esta entrada. Iré actualizando el blog a medida que sea posible. Un saludo.

Presentación

Bienvenidos a mi blog. En él iré dando detalles sobre el mundo del tarot en general. Todas las opiniones y sugerencias desde el respeto son bien acogidas.