martes, 25 de octubre de 2016

El ermitaño, o el momento de reflexionar

Hoy voy a hablar de un arcano con una fama un tanto injusta y que, sin embargo, nos ofrece la oportunidad de asentar situaciones en nuestra vida de una forma efectiva.

El ermitaño nos sugiere una persona anciana, sobre una tierra nevada y que porta una linterna encendida. En la escena parece que nuestro personaje está en quietud o reflexionando. La escena es oscura y, a simple vista, no es un arcano que proyecte sensaciones agradables o positivas.

Sin embargo, yo siento una querencia especial por este arcano porque lo que hace en nosotros es darnos un aviso de gran valía: es el momento de detenerse y reflexionar en nuestro interior para saber aquello que realmente deseamos, sea en nuestra vida en general o en algún proyecto en particular. A diferencia de otros arcanos como la luna que nos sugieren precaución, el ermitaño en principio no nos habla de ninguna situación de peligro, sino que nos invita a que optemos por ver qué es aquello que realmente deseamos, independientemente de que sea materializable y que pueda ser exitoso.

Para mí, también, es un arcano de sabiduría y que nos dice que necesitamos ser nosotros mismos sin pensar en los demás. En este sentido, siempre he visto una conexión entre el ermitaño del tarot Rider Waite y el filósofo cínico Diógenes de Sínope, el cual se paseaba por el ágora de Atenas con una linterna diciendo que buscaba hombres honestos. Por lo tanto, tenemos un mensaje potentísimo que, si lo deseamos, podemos utilizarlo a nuestro favor para reconectar con nuestra esencia, con nuestro ser superior.

Espero que os haya gustado este artículo. Un saludo.

sábado, 22 de octubre de 2016

El concepto de feminidad en el tarot

Hoy quiero compartir con vosotros un concepto que, para mí, da para mucho juego en el tarot: se trata de la idea de feminidad. Voy a hacer un esquema sucinto para que nos podamos hacer una idea.

Por supuesto, los conceptos en el tarot son evolutivos y, por lo tanto, la idea del rol de la mujer que tenemos hoy es muy diferente a la que había hace medio siglo. Este elemento es importante porque, lo que nos dice, es que habrá que prestar mucha atención al contexto antes de decir que una carta u otra es indudablemente masculina o femenina.

En los arcanos mayores tenemos dos cartas que se refieren explícitamente a mujeres: la sacerdotisa y la emperatriz. Los roles femeninos que muestran son diferentes, pues en el caso de la sacerdotisa hablaríamos de una energía femenina más bien pasiva y asociada a un rol de enseñante o consejera, no de mujer fértil o, en todo caso, con la que el consultante pueda tener una relación sexual; la emperatriz, en cambio, nos marca una energía más ejecutiva, de dirección, de mando y, sobre todo, nos habla de fertilidad en el sentido más amplio de la palabra (incluida la posibilidad de tener hijos). Los principales arquetipos femeninos de los arcanos mayores son esos y, como podemos observar, exponen energías contrapuestas.

En los arcanos menores tenemos las figuras de las reinas, complejas y poliédricas, aunque suelen tener caracteres asociados al elemento que representan (agua, fuego, aire, tierra) de manera que una reina de copas será una persona muy emocional, una reina de bastos será pasional, una reina de espadas será muy mental y una reina de oros estará apegada a lo material. De todas formas, tienen una carga menos potente que las figuras de los arcanos mayores de las que he hablado antes.

Un elemento a tener en cuenta es que, hoy en día, sería perfectamente posible que una mujer encarnase la fuerza de un arquetipo masculino (el Emperador o el Papa) y, por lo tanto, ahí hay un gran cambio cualitativo con respecto a la visión tradicional del tarot.

Espero que esta entrada os haya gustado. Un saludo.






lunes, 17 de octubre de 2016

El sincretismo del arcano del sol

Hoy me gustaría hacer una referencia al sincretismo que emana el arcano mayor del sol, pues supone uno de los mayores esfuerzos de integración histórica que hizo el tarot Rider Waite.

El arcano del sol parte de un esfuerzo de integrar la idea de la divinidad en ese astro de diferentes formas, siguiendo la estela que ya se establece en Mesopotomia, Egipto y Roma. Lo que no sabe tanta gente es que ese esfuerzo de integración se realiza también con el cristianismo y en el arcano lo podemos observar detenidamente.

En la Antigua Roma, el nacimiento del Sol Invictus (que durante el siglo III d.C. pasa a ser el dios único y principal del Imperio) se celebraba hasta el día 25 de diciembre, elemento lógico si tenemos en cuenta que el solsticio de invierno es pocos días antes y que, a partir de entonces, los días van a tener más horas de sol. "Casualmente", ese día coincide con la Navidad, es decir, con el día del nacimiento de Cristo, elemento que tiene una significación clara y que fue adoptado en tiempos de Constantino, pues la Biblia nada dice al respecto.

En la ilustración del arcano, detrás del sol, vemos un niño que viene con un caballo blanco portando un estandarte naranja, nos transmite una idea de vida y de nacimiento. De alguna manera, y dada la secuencia que tienen los últimos arcanos mayores del tarot, el Sol está representando la llegada del Hijo de Dios y su nacimiento, respaldado por toda la historia anterior de las religiones llamadas "paganas".

Por lo tanto, estamos ante un arcano potentísimo y de una vibración altamente positiva, máxime cuando se llega a entender el mensaje que transmite. Espero que les haya gustado la entrada.

martes, 11 de octubre de 2016

Las cartas de cambio

Voy a hablar de una tipología de arcanos mayores que denomino las cartas de cambio. Ello se debe a que, en esos cuatro arcanos, la energía nos lleva a un cambio en el statu quo anterior de forma inexorable.

Como parto de la base de que todo está generado directa o indirectamente por una realidad superior, lo que voy a hacer es analizar cómo se da este tipo de cambio en cada uno de estos arcanos que son El Carro, La Rueda de la Fortuna, La Muerte y La Torre.

El Carro es un cambio consciente y, por regla general, fruto de un proceso de reflexión previo. Es una fuerza que gobernamos nosotros de forma empoderada y, por lo tanto, es por lo general positivo. Suele representar el inicio de algo nuevo.

La Rueda de la Fortuna supone un cambio en el statu quo a mejor pero, a diferencia del Carro, el cambio que se da no suele ser tan consciente como en el primer caso y, por lo general, es inesperado. Evidentemente, tiene que haber existido una disposición previa para que se diese ese "golpe de suerte" que suele definir este arcano pero, a simple vista, no entenderemos el porqué. Es también un cambio que nosotros tendremos que saber sostener en el tiempo.

La Muerte es el fin de algo viejo, obsoleto y que tenía que terminar. Puede o no ser doloroso, dependiendo de la disposición de la persona, aunque sí es cierto que muchas veces nos aferramos a lo viejo por desconocimiento. También puede ser consciente o no y, en todo caso, es un fin necesario para el nacimiento de una nueva etapa en nuestra vida.

La Torre es, probablemente, la más perturbadora de las cartas de cambio. Es un fin inesperado, abrupto y del que, definitivamente, no somos conscientes. La consciencia la tomaremos después de que haya sucedido el derrumbe, que era la consecuencia de que no estábamos haciendo algo bien en nuestra vida y basta un pequeño empujón para que toda la estructura que había montada se desmorone.

Como podemos ver, hay cambios positivos y negativos, conscientes o inconscientes. Todo dependerá de cómo estemos afrontando la realidad en un determinado momento de nuestra vida, y como consecuencia de ello surgirá una carta diferente.


viernes, 7 de octubre de 2016

Los ases en los arcanos menores

En esta entrada voy a hacer una breve referencia al trabajo que se puede hacer desde los ases de los arcanos menores.

La energía de los ases es fuerte y, de alguna manera, representa la potencialidad en su máxima expresión de cada uno de los palos. En todos los casos se ve una relación entre la divinidad y no es casual que los primeros filósofos presocráticos buscasen el arché en alguno de los cuatro elementos.

Aunque no hay arcanos inequívocamente positivos o negativos, sí podemos decir que, en general, la energía de copas y la de oros suele ser más positiva que la de bastos o espadas. El as de copas nos habla, en general, de una situación de felicidad emocional y el as de oros nos habla de prosperidad material; en cambio, tanto el as de espadas como el as de bastos se pueden referir a impulsos o decisiones que se toman y que, en ocasiones, pueden resultar traumáticas (recordemos que las espadas nos hablan de la mente y los bastos de la energía sexual-creativa).

De todas formas, el contexto de la tirada es fundamental para ver cuál es el papel del as porque un as de espadas bien aspectado en una tirada positiva tiene un contexto positivo. La alquimia de los elementos es, al final, la que nos dará los resultados positivos o negativos sin olvidar, claro está, el papel de los arcanos mayores.

Espero que os haya gustado esta entrada. Un saludo.


lunes, 3 de octubre de 2016

Los cuatro palos de la baraja y su historia

Hoy voy a hablar un poco de los cuatro palos de la baraja que son los elementos en los que se basan los arcanos menores. Considero que, aunque no suelen tener la importancia de los mayores, sí nos pueden dar detalles complementarios a la hora de describir situaciones.

Como ya he comentado en alguna ocasión, las barajas de cartas son anteriores a las barajas del tarot, y ya tenían la particularidad de tener los cuatro palos actuales. La teoría más extendida es que estas cartas habrían venido de algún país árabe y que serían originarias de China dado el nombre que se les daba, naipes (del árabe ma´ib, prohibido). Espadas (entonces cimitarras), copas, bastos y oros son los cuatro palos que se utilizan. Su introducción en Europa empezaría en la ribera occidental del Mediterráneo a principios del siglo XIV (ya hay noticias de su existencia en Barcelona en 1310).

Hay dos diferencias entre los arcanos menores que se utilizan actualmente en las barajas más famosas de tarot (Marsella y Rider Waite, por ejemplo) y las cartas que se utilizan en la llamada baraja española. En primer lugar, en la baraja española no existen reinas, figura que sí contempla el tarot; en segundo lugar, en la baraja española no existe el diez, que sí existe en las barajas de tarot. Por tanto, nos encontramos con 56 arcanos menores por 48 cartas de la baraja española.

Otro aspecto a considerar, como elemento a tener en cuenta, es que cada palo de los arcanos menores representa un elemento y un área principal de la vida, clasificándose de esta forma:

Copas-Agua-Emociones.
Espadas-Aire-Mente.
Oros-Tierra-Dinero y posesiones materiales.
Bastos-Fuego-Energía sexual-creativa.

Por lo que nos resultan valiosos para ampliar conocimientos y ver cuál es el área preponderante de la persona en un determinado momento.

Espero que os haya gustado esta entrada. Un saludo.