miércoles, 23 de noviembre de 2016

El feedback entre tarotista y consultante






Me gustaría hacer una reflexión sobre un tema importante y, por lo general, poco tratado cuando hablamos de tarot: el necesario feedback auténtico entre el tarotista y la persona que va a realizar una consulta.

Cuando hablo de esto, no me estoy refiriendo a que el tarotista y el consultante se hagan amigos (es más, diría que así se pierde objetividad), sino a que haya una predisposición positiva por ambas partes, tanto por aquel que consulta como por aquel que interpreta la tirada. Esa predisposición positiva consiste, ni más ni menos, en tener una apertura emocional y permitir que la tirada fluya de forma natural.

En ocasiones la gente piensa que esto consiste en ser crédulo sin más y en tener que aceptar todo lo que se te diga; a mi modo de ver, nada más lejos de la realidad. Es sano y conveniente que el consultante sea una persona asertiva y crítica con lo que se le dice si lo considera oportuno, pero ir con una predisposición negativa y de bloqueo conllevará una sesión desastrosa e inútil.

Y esto sucede, pura y simplemente, porque en el tarot se está poniendo en juego la energía del consultante, sus pensamientos, sentimientos y realidades. A mí en ocasiones me han preguntado por cómo era la relación con una pareja como si aún estuviesen juntos y resulta que ya habían cortado un año y medio atrás. ¿Cómo se entiende eso? Evidentemente, mi opción no es dar espectáculo gratuito sino ayudar a los demás a que tomen sus decisiones. De esa forma, ni ayudo yo ni la persona puede recibir ayuda, simplemente confirmará una profecía autocumplida en la que ya estaba maquinando. Lo he dicho en muchas ocasiones y lo vuelvo a repetir aquí: no hay que tomarse el tarot de esta forma.

Por mi propia experiencia, cuanto mayor feedback hay entre tarotista y consultante, mejor fluyen las tiradas y mayor información puede extraer la persona que ha venido a la sesión para su crecimiento personal. Deshacer parte de la farándula que rodea a este mundo y que a veces generamos nosotros mismos puede ser sumamente útil.

Espero que os haya gustado esta entrada. ¡¡Nos vemos en la próxima!!





viernes, 11 de noviembre de 2016

La energía 11:11


Hoy es un día importante para aquellos que seguimos el calendario gregoriano, 11 de noviembre, o lo que es lo mismo, 11 del 11. Coinciden dos números maestros.

El número 11 supone una puerta hacia la conciencia crística, y es la posibilidad de apertura de portales y el cierre de otros. Es, en definitiva, una oportunidad para acercarse a la iluminación. La significación principal es que se cuenta con el apoyo del universo y de los seres de luz (ángeles, guías o como se les quiera llamar). De hecho, llama la atención observar que la suma de los cuatro unos (número maestro de inicia) nos dará un cuatro, que es el número de los ángeles o seres de luz.

El día de hoy puede resultar perturbador en algunos aspectos porque supone el despertar de nuevas energías. Sin embargo, es positivo tomar conciencia con nuestras partes buenas y malas, y es necesario optar entre lo material a secas y lo espiritual. El reto es trascender la dualidad que se nos presentará y llegar al 3, número de la Santa Trinidad (cuerpo, mente y espíritu) con el que podemos ser sabios y ayudar a los demás; suele ser el paso natural que dan muchos sanadores o maestros espirituales. Es también una oportunidad para acercarnos al vacío mental, que es nuestro estado ideal y que nuestro ego pretende siempre cambiar llenando nuestra mente de pensamientos (ya sean positivos, negativos o deseos).

Es normal asustarse y no entender qué está sucediendo porque esta energía ya se activó hace días. Es posible también que haya nervios e incertidumbre a lo que se abre. En todo caso, esta es una oportunidad para activarnos con la madre Tierra. Cuando sentimos miedo, somos consciente de nuestras limitaciones, pero este número nos avisa de que ya estamos cambiando y que hay un cambio dimensional en nosotros. Puede que estés en un momento de confusión en tu vida y, justamente, hayas oído hablar de este número hoy. Indudablemente, eso no es casual y tiene una razón de ser: tenías que escuchar el mensaje que te tiene que dar.
Si te esfuerzas por conocer el significado de este número e introducirte en él, observarás que el mensaje que se te transmite es que vas por el buen camino y que confíes porque todo va bien. Tu decisión es quedarte en tu zona de confort por el miedo o dar un paso hacia delante.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Del tarotista y sus prejuicios

Hoy deseo hacer una reflexión sobre algo de lo que no está libre ningún profesional de ninguna disciplina, y evidentemente tampoco los que nos dedicamos al tarot: nuestros prejuicios.

En psicología se habla de puntos ciegos cuando una persona o el propio terapeuta no es capaz de tomar conciencia de sus propios prejuicios. Aunque a base de trabajo se puede ir reduciendo este elemento, siempre va a existir el riesgo de que nos veamos imbuidos por él. Y esto sucede también en videntes y canalizadores, por lo que un factor imprescindible es saber distinguir esta información, y es normal que al principio haya confusión al respecto. Aunque también es cierto que la gran mayoría de los canalizadores, al cabo del tiempo y de forma autodidacta o con ayudas, son capaces de discernir de forma nítida.

También a la hora de realizar una tirada de cartas el tarotista puede tener prejuicios y, aunque diga algo cierto, todos sabemos que existen muchas formas de presentar las cuestiones. De hecho, y por mi experiencia, puedo decir que la mayoría de las equivocaciones que cometemos los tarotistas vienen derivadas de esos prejuicios y de la información del entorno exterior. Otra cuestión sobre la que se suele errar mucho es el tiempo, pues suele ser algo relativo y condicionado. Por lo tanto, siempre es importante que el consultante tenga presente que, aunque va a un especialista, él ha de tener la capacidad de realizar su propio filtro.

Espero que esta entrada os haya gustado y que haya aclarado posibles dudas. Un saludo.






miércoles, 2 de noviembre de 2016

Sobre cómo un tarotista ha de actuar con el consultante

Deseo hacer una reflexión sobre cuál creo que tiene que ser la actitud de un tarotista y en general de cualquier persona dedicada al ámbito del desarrollo personal cuando se trata de atender a una persona que tiene dudas o que pide ayuda.

He hablado en muchas ocasiones de la necesidad de empoderar al consultante, pero creo que tan importante o más que ello es respetar su individualidad y capacidad de decisión propia. Si el consultante considera que la decisión que ha de tomar en su vida es la contraria de la que determina el tarot o cualquier tipo de disciplina de autoayuda, es su camino y no hay por qué juzgarla. La psicología ha estudiado este tema en un libro que aconsejo vivamente: "cuando digo no, me siento culpable", en el que habla de los derechos asertivos y del principal y del que derivan todos los demás, "ser nosotros nuestro último juez".

Desde un punto de vista de la espiritualidad, considero que todo el mundo tiene derecho, incluso, a equivocarse si con ello puede aprender en su camino de desarrollo personal, con lo que mi primer consejo es que se desconfíe de todo aquel que pinte las situaciones con tintes apocalípticos o de peligro para la persona, pues está cruzando una línea que tiene que ser sagrada: la del respeto personal.

Y otro elemento que deseo comentar es que, en estas disciplinas, se ha de actuar siempre desde el amor y la comprensión hacia el otro porque el objetivo es ayudar a crear personas libres y empoderadas.